La investigación de la causa Ruiz lo salpica y pone en duda su futuro político en Plottier
PLOTTIER (ED). — El intendente de Plottier, Luis Bertolini, dejó de mirar la tormenta desde la vereda de enfrente. La Justicia lo puso bajo la lupa en el marco de la causa que investiga las irregularidades de la gestión de Gloria Ruiz, y aunque todavía no está imputado, el ruido judicial ya empezó a debilitar su capital político.
La novedad de la Fiscalía de Delitos Económicos cayó como chapuzón en agua fría. Bertolini, que durante la administración anterior ocupó la secretaría de Obras Públicas, deberá explicar qué sabía —y qué hizo— respecto a obras financiadas con fondos públicos que hoy están en el centro de la polémica, entre ellas la famosa pileta que terminó instalada en un terreno privado.
Por ahora, el intendente ya avisó que no piensa renunciar y se prueba el traje de bañero. Asegura que va a completar su mandato. Lo dicen desde su entorno y él mismo lo dejó trascender puertas adentro, aunque las lealtades aún se reparten entre quienes extrañan los días tan dorados, como los cabellos de Gloria y la administración para el olvido actual.
Se sabe que política el solo hecho de estar mencionado en una causa pesada alcanza para desgastar. Es más algunos hasta le evitan la foto cada vez que comparten actos cuya importancia supera las menudencias de las inauguraciones de Plottier.
El problema para Bertolini es doble. Por un lado, la causa judicial avanza y podría escalar si la Fiscalía encuentra elementos que comprometan su rol como funcionario clave en la ejecución de las obras investigadas. Por otro, el escenario político se vuelve cada vez más incómodo.
La oposición ya empezó a mover fichas y, en voz baja, incluso hay quienes miran el expediente con preocupación.
Bertolini llegó atado a la cola de cometa de una formula que no prosperó, a mitad del puente se quedó huérfano y aún busca ser adoptado por alguien de peso que pueda dejar rápidamente atrás tanto estrés político. Se vendió como la continuidad de un proyecto de Gloria y rápidamente cuando el agua llegó a las rodillas ya estaba en la otra orilla. Pero la gente aún desconfía que pasaba por los escritorios de Avenida San Martín, y que escapó a la mirada de un secretario clave.
Si la causa avanza y se transforma en imputación, el impacto podría ser fuerte: la Carta Orgánica de Plottier contempla escenarios de suspensión y abre la puerta a un conflicto institucional que nadie quiere. La Justicia investiga, la política observa y la pregunta empieza a instalarse en Plottier.


