Con la exoneración definitiva de los condenados, el gobierno decidió bajar la persiana administrativa.
NEUQUÉN (ED) — No fue una causa más. Tampoco un expediente perdido. La megacausa por la estafa con planes sociales fue uno de esos casos que dejan marca. Por el monto, por los nombres, por el daño social.
Este viernes el gobernador Rolando Figueroa firmó la exoneración definitiva de los condenados, todos exfuncionarios y exempleados del estado. Así -pese al reclamo pendiente de las penas- le bajó la persiana administrativa y confirmó que en Neuquén, el que mete mano donde no debe, se queda afuera del Estado para siempre.
La causa giró alrededor del Programa Subsidio Provincial para la Desocupación Laboral, pensado para asistir a personas sin trabajo y en situación de vulnerabilidad. En los papeles, una política social clave. En la práctica, durante años, una caja manipulada desde adentro.
Entre 2020 y 2022, un grupo de funcionarios y agentes armó un sistema aceitado que incluyó listados paralelos de beneficiarios y todos los vicios que el sistema bancario permitía. El resultado fue más de 153 millones de pesos desviados.
Se trataba de fondos que tenía destino social y terminaron en otro lado. Muy lejos de la gente que necesitaba esa ayuda.
Con el cambio de gestión, la causa siguió su marcha. En diciembre de 2025 llegó el fallo y 12 exfuncionarios fueron condenados por administración fraudulenta agravada contra el Estado. Las penas fueron prisión efectiva para algunos, condenas condicionales para otros, e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Este viernes con la firma del decreto 55/2026, Figueroa avanzó con la exoneración definitiva de Ricardo Soiza, Marcos Osuna y Pablo Sanz. Si hay condena, hay expulsión. Afuera del Estado.
No se borra lo que pasó, pero deja un precedente de que para algunas jugadas ya no hay margen.


