Miles con camisetas y banderas blancas y celestes, colapsó el microcentro de autos y la fiesta se extendió por horas.
NEUQUÉN (ED) — Un colectivo bajando a decenas de hinchas, mientras otros revolean la camiseta de Messi grafica lo que se vivió este martes en Neuquén. El tránsito colapsado y una procesión de hinchas, grandes y chicos, hasta a las abuelas las cargaron para salir a festejar.

El pase a los cuartos de final volvió a convertir al centro de la ciudad en una fiesta. Las caravanas se turnaron, pero todo fue banderazo, y bocinazos desbordados como la alegría de un partido que enseña que para alentar a la Argentina hay que saber sufrir.
Apenas terminó el partido y Argentina selló su clasificación a los cuartos de final del Mundial, miles de neuquinos salieron de sus casas y eligieron otra vez el Monumento a San Martín para festejar.




Familias enteras, grupos de amigos, chicos con la camiseta de la Selección, banderas gigantes y bombos fueron llegando desde distintos barrios para sumarse a un festejo que ya es una tradición cada vez que la Scaloneta gana.
Pero este partido por la emoción por el cambio anímico se vivió como una final.
Con Argentina entre los ocho mejores del Mundial, la ilusión sigue creciendo y el Monumento volvió a quedar chico.



