Sigue el reclamo de los damnificados del Loteo Fontana. Hay 80 familias atrapadas en un loteo “aprobado” que el municipio nunca controló.
PLOTTIER (ED) — Compraron de buena fe en pleno centro de la ciudad de Plottier, con aval municipal y expedientes abiertos. Dos años después no tienen servicios, el desarrollador no da la cara y la Municipalidad que conduce Luis Bertolini se lava las manos.
Al menos 70 a 80 familias fueron estafadas en el loteo Fontana de Plottier, un desarrollo inmobiliario ubicado a solo dos cuadras del centro de la ciudad, comercializado durante la pandemia con aval municipal, cartelería visible y expedientes administrativos en regla. A más de dos años de la compra, no hay servicios básicos, no se terminaron las obras y el desarrollador desapareció, mientras el municipio evita dar respuestas y se desentiende de su rol de control.
Verónica Miranda, abogada y una de las damnificadas, quien aseguró este lunes que los vecinos consultaron previamente en la Municipalidad. “Hoy el municipio se escuda diciendo que había que preguntar antes de comprar. Nosotros preguntamos. Y nos dijeron que sí”, remarcó en diálogo radial.
Según explicó Miranda, el loteo fue comercializado con boletos de compraventa, plazos de obra, promesas de servicios y documentación respaldatoria. Incluso, en la Dirección de Obras del municipio existen carpetas abiertas con estudios de impacto ambiental, proyectos visados y trámites de luz, gas y agua. Sin embargo, no hubo seguimiento, fiscalización ni ejecución de garantías, pese a que las obras nunca se completaron.
La gestión de Luis Bertolini además de heredar los logros de la gestión de Gloria Ruiz, parece que replicó algunas prácticas de informalidad que distinguieron a la mandataria. Pero en Plottier la gente está acostumbrada a la informalidad.
Para los vecinos, la responsabilidad es compartida: “El desarrollador, el dueño de la tierra y la Municipalidad de Plottier. Sin control estatal, estas cosas pasan”, sostuvo Miranda.
Uno de los puntos más graves es que la ordenanza municipal de desarrollo urbano vigente (Ordenanza 1913/00) establece que los loteos deben contar con garantías económicas para asegurar la ejecución de infraestructura básica. “Esa garantía debería ejecutarse hoy para poner los servicios. No se hace. Nadie la exige. Nadie controla”, denunció la abogada.
El caso del loteo Fontana no es aislado. Distintas fuentes del sector inmobiliario y antecedentes recientes indican que en Plottier existen otros desarrollos con problemas similares, vendidos sin obras finalizadas y sin intervención efectiva del Estado. La diferencia, advierten los damnificados, es que en este caso el municipio tuvo conocimiento previo, aprobó trámites y luego miró para otro lado.
Actualmente, solo un vecino logró construir y vivir sin servicios, mientras otros apenas comenzaron a cerrar sus terrenos por temor a usurpaciones. La mayoría sigue alquilando, pagando cuotas de lotes que no pueden habitar. “Somos contribuyentes, apostamos a vivir en Plottier y vamos a tributar acá. No pedimos regalos, pedimos que el municipio haga su trabajo”, reclamó.


